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No les había contado, pero ya estoy en mi segundo ciclo, aprendiendo cómo hacer páginas web.
Todos los sábados, por la tarde, estoy yendo a aprender cosas tan interesantes, que espero me permitan "hablar" el lenguaje de internet, para ofrecer mejor mis propiedades.
Considero que tengo un buen maestro, es una persona muy amable que pone siempre la mejor actitud para enseñarnos.
Hoy en la clase, me estuve quedando dormido.... qué pena!.
Qué felicidad!
Se me ven cachetitos!
Creo que estoy empezando a engordar un pokito.
Y no puedo quitarme el desvelo.
Qué barbaridad!
P.D. Negocio 31 cerrado exitosamente.
Me gustó mucho que nos llamaran de la iglesia ayer viernes, a todos aquellos que mostramos interés en pertenecer a un grupo pequeño, o servir.
La invitación la recibí el día de ayer (si mal no recuerdo), cuando una hermana me llamó por teléfono diciéndome que estaba invitado por el pastor, a asistir a esta reunión.
Cuando llegué, vi que había muchas sillas en pequeños círculos; luego fueron llevando las mesas redondas, y al momento, todo estaba listo: boquitas, pan dulce, café, gaseosas, dips y hasta sorbete.
Cantamos un par de alabanzas, acompañados por la guitarra. Y el pastor predicó un pequeño mensaje basado en el llamamiento de Moisés, para hacernos notar que Dios no llama a los más capacitados, sino que Él capacita a los que llama.
Pude sentir el amor de la comunidad de hermanos, ya que se acercaron a nuestra mesa: la esposa del pastor, quien nos entregó una cartita en la que el pastor nos animaba a seguir adelante en nuestro deseo de servir, y un par de hermanas más a motivarnos, a darnos palabras de aliento.
Me senté en la mesa que decía "Grupos Familiares", porque recordaba que a eso me había apuntado. Con una pequeña aclaración de mis dudas a la esposa del pastor, me di cuenta que podríamos servir y asistir a grupos de jóvenes junto con mi novia, puesto que no estábamos demasiado "viejos" para ello (como yo había pensado).
Al final de todo, me siento contento y satisfecho y digo: "Vaya, se tomaron la molestia de hacernos esta bonita recepción, solo para decirnos que somos importantes y que no desmayemos si hemos tomado la decisión de servirle al Señor".
De esto se trata el evangelio. De pastores enfocados en cuidar del rebaño que Dios les ha permitido pastorear.
Gracias por esa experiencia, Señor. No te quiero fallar.
Creo que mucho me estoy desvelando. No me gusta estar viviendo de esa forma.
Me acuesto, todos los días, como a las 12:00 de la noche, y me despierto como a las 7 a.m., sin carburar.
Últimamente, casi no he estado saliendo a buscar qué hago con esto de los bienes raíces.
¿Será que me he acomodado por el dinero acumulado?
No quisiera ser así.
Pero, hoy ni me bañé. Es más, estuve algo fodongo todo el día. Y estoy conciente de que no debería ser así.
Debo trabajar y esforzarme, para atraer más riqueza. Es ilógico que alguien que pase "echadote" todo el día vaya a prosperar.
De paso, debo comentar que espero que -primero Dios- se cierre el negocio de la Autopista Sur. Eso significaría como $9,000.
Pero, la verdad, quiero mejorar mi estilo de vida.
Entre las cosas que me propongo hacer son:
¡Qué feo sentirse ansioso!
Me siento ansioso por varios negocios:
La semana pasada murió la última tía-bisabuela que tenía, esposa del hermano de mi bisabuela paterna.
En el funeral, pude notar el inmenso amor que le tenía mi tío R. a su amada esposa.
A cada momento se acercaba al féretro, para verla, hablarle, y luego sentarse, sollozando con la cabeza entre las manos. Me partía el alma cada vez que lo veía hacer eso, pero quería verlo, para aprender una lección de amor muy especial.
Tenía quizá más de 10 años de no ver a mi tío R. y me agradó volverle a ver. Siempre alto, se ve fuerte, con unas manos que son el doble de las mías, propias de un trabajador del campo. Me siento orgulloso de mi familia.
Me conmovió para bien, saber que se puede llegar a esa edad y ser de nobles sentimientos, de buen corazón, con mucho amor para su esposa.
Que Dios le conceda resignación y muchos años de vida a mi tío R.
Hoy por la tarde se terminó de cerrar formalmente el negocio número 30 de alquiler que he hecho en mi vida profesional.
Se trata del local para una reconocida cadena de farmacias, en una de las arterias claves de la ciudad capital.
La comisión fue de $1,500.
Ahi tengo guardadito el cheque del HSBC para cambiarlo mañana mismo, e irlo a depositar a mi cuenta.
Le agradezco a Dios la oportunidad de poder servir, y su provisión.
La forma en que se dió este negocio fue bastante providencial: cierto día, navegando en internet, me di cuenta de varios inmuebles estratégicos que respondían a una misma dirección. Me comuniqué y así fue dándose todo, hasta que se llegó a esta negociación.
Acabo de ver y tengo $4,579.56 en el banco.
No he cerrado negocio desde el 7 de abril, que cerre los $2,200.
Con eso, llegué a tener $5,800 en el banco.
Eso quiere decir que me he gastado $1,220 en 6 semanas; lo que es igual a $200 semanales. U $800 mensuales.
Y tiene lógica, ya que estaba resumiendo mis gastos mensuales y van más o menos así:
Tengo aproximadamente $5,200 en el banco.
Por un lado, siento alguna tranquilidad financiera pero -por el otro- preocupación porque siento que me los voy a acabar.
No sé si será psicológico, pero desde que me dieron los $2,200 de la comisión por la casa que alquilé, como que le bajé un poco al pressing para seguir trabajando. Últimamente, hasta veía "de menos" los negocios pequeños. Cosa que no debería ser así.
Considero que no debería perder ese espíritu de lucha que, gracias a la ayuda de Dios, me ha llevado a tener esa suma.
Sé que podría tener más, porque me he dado cuenta de que estoy "en el ojo del huracán", en el que se están cerrando negocios importantes.
Otra de las cosas que había pensado, era en poner un negocio propio. Pero aún no sé de qué.
Estaba revisando una carta que envié para postularme a un trabajo... allá por agosto del 2005.
Recién graduado y bla bla bla.
Me parece que era otro yo:
tan inocente, buscando trabajo por necesidad.
¡Eran otros tiempos! Qué increíble.