Historias de la vida

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Un tipo normal, con deseos de superación.

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Mo'nonymous on Recuento sentimental

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Monday, January 29, 2007
No. De regreso.

He estado viendo las oportunidades laborales en el sitio de los ex alumnos de mi universidad.

Estoy decidido a enviar el currículum a una institución financiera que ofrece plaza para analista de planificación. No es precisamente que quiera mentir, pero diré que no he renunciado de la empresa de telecomunicaciones. Creo que eso haré.

"¿Y si saliera mañana mismo un negocio de...?"... Bah!!!!

Con esto lo que quiero hacer es cubrirme y asegurarme de entrar a laborar, y estar "construyendo un currículum", mientras puedo dedicarme en paralelo, ¿porqué no? a los bienes raíces. Por las noches, talvez...

Y sí, de paso, asegurarme de ganar más. De contar con un seguro médico. De poder disfrutar mi título sin penas.

No voy a Marketing. No voy a Unilever (¡¡¡¿¿no??!!!)

NO.

Será un trabajo de cabeza, de pensar, de fluir con procesos. Talvez esto me guste, pero "por cualquier cosa" dejar la puerta abierta donde estoy.

Talvez la primer "puerta abierta" en serio que pueda dejar.

Pero es que sí. Ya no me gustó eso de ser chofer y andar "levantando inmuebles" todo el día, sin ver nada.

Es cierto que el jefe me pidió ahora que le tuviera paciencia a este negocio, que ya iba a resultar algo. Pero nada.

Siento que debo buscar otro empleo, de nuevo en el mundo laboral. Y simplemente, empezar a vivir y construir mis sueños. Como cualquier otra persona normal... normalmente excepcional.

Voy en tu Nombre, Señor. Ayúdame. Amén.

Posted by: Humano at 16:25 | link | comments
la vida

¿Qué estoy haciendo con mi vida?

Este señor, al que llamaré Don Vil, está suponiendo la nota amarga en mi aventura inmobiliaria.

Tiene una forma muy extraña de ser (o talvez sea que yo no tenga el caracter de hacerle ver mi punto de vista)... no sé!!!!

Pero tengo un paradigma que me dice que no se le puede contradecir al jefe (¿porqué será?).

Ahora se me acercó mientras estaba en la computadora, y me dijo:

- Humano, ¿cómo estás?
(Siempre he dicho que esta pregunta es de las más tontas que alguien puede hacer, digo: ¿realmente nos interesa saber cómo se encuentra la otra persona? ¿te detendrías a ayudarle si la persona te echa el rollo de que "está mal"?)

-Bien Don Vil, siempre por acá. (Mi respuesta automática a esta pregunta en particular)

-¿Enseñáme las fotos que has tomado de las propiedades agrícolas?

-Acá las puede ver.
Mientras abría los archivos en la computadora.

Y mientras las observaba, y alababa la forma en que estaba tomando las fotografías, "con panorámica" (una vil pantalla o cortina de humo para soltar el requerimiento que dio luego), dijo:

-Me habló este señor que tiene un rancho en la playa y una casa acá en la capital. Para que les hagás el levantamiento. Bla bla bla bla... me gustaría que pudiera estar entre mañana y el miércoles.

Jajajajaja!!! y yo con mi carro que ya anda todo tembelecoso de tanta jodedera a la que lo he metido por andar en la rebusca sin fin de los apartamentos, casas y todo lo que se le parezca.

Lo que le dije fue de que me iba a contactar con el señor ese, para quedar de acuerdo si me podía llevar allá "a tomarle fotos al rancho"... ¿van a creer ustedes?

Ahhh! y eso que, ahora que me acuerdo, hizo un tipo paréntesis reflexivo en el que asumía que yo podía ir a "todo El Salvador". JA-JA-JA.

Me sentí utilizado. Sentí a esta persona como un negrero. Me ofendieron los $200 que me habrá pagado esta empresa al final de este mes, sin duda el salario más bajo que está percibiendo cualquiera de los de mi generación, quienes ya hemos entrado a nuestro tercer año de graduados.

Fue así como me pregunté, ¿qué estoy haciendo con mi vida?

Siento que estoy cayendo en este juego de la esperanza de que alguna de las propiedades se venda o alquile, y NADA. Va un mes y NADA DE NADA. NADA DE NADA en la empresa en general.

Creo que nos están alimentando de los "clientes" que se interesan en algo, pero que al final no concretan nada. Creo que esa es la "gran estafa" de tener a un licenciado, con una deuda de $9,000 de su carrera universitaria, trabajando por un salario de $200, con proyecciones a obtener $400. Sin contar el bono por buen desempeño que me dieron hoy, de $50, el cual me sirvió para pagar buena parte de las dos llantas que le compré al carro para quitarle el "tembelequeo".

Solo por hacer el ejercicio, si ganara $400, y suponiendo que me quedo con $50 libres para pagar la universidad, eso haría que la pagara (si no me cobraran intereses, lo cual es utópico) en 15 años. Y eso de que el plan más condescendiente era de como ocho años.

Ah! valga la aclaración, que dada mi inestable vida profesional, no he podido pagar ni una cuota desde que salí.

¿Estoy siguiendo mis sueños?

¿Qué tanto me importan mis sueños? ¿Son los bienes raíces la forma correcta de cumplir mis sueños?

¿Son "esclavitos" o son personas que pueden ser inteligentes y obtienen lucro de la carrera profesional que sacaron, trabajando para algo que les agrada hacer?

Confío en que Dios me ayudará e iluminará. Amén.

Posted by: Humano at 16:00 | link | comments (1)
la vida

Tuesday, January 23, 2007
Don Humberto y sus recuerdos de mamá...

Solo quisiera decir que conocí a otro cliente. Don Humberto, un señor de cincuenta y tantos años, que quiere vender, junto a sus hermanos, la casa en la que nacieron y crecieron.

Sus padres ya se han marchado y la casa está sola.

Pero cuando entró al cuarto en el que su madre estuvo hasta hace dos años, cerrando los ojos y aspirando, me dijo que aún sentía el olor a ella.

Sinceramente, yo, no sentí nada... se lo dije, pero también le dije que consideraba que eso era una bendición: ser capaz de guardar en su mente y tener tan aguda la nariz, por causa del amor a su mamá.

Como les comento, es muy bonito este trabajo porque puedes conocer personas. Cada una con una razón para vender o dar en alquiler una casa.

Dios bendiga a cada una de estas personas y sus familias. Y también al corredor!

Posted by: Humano at 17:16 | link | comments
la vida

Doña Rosa y Don Enrique

Una de las satisfacciones más lindas de este trabajo de asesor inmobiliario es que puedes tomarte el tiempo de hablar con tus clientes, sin más interés que el ser tú mismo; para que el agradecimiento por la confianza que ellos han depositado en ti -y en tu empresa- pueda hacerse patente a través de una relación cordial.

Pues he conocido a un par de señores muy amables y simpáticos.

A ella la conocí la semana pasada. Doña Rosa es una señora septuagenaria que busca vender una propiedad en las afueras de la ciudad. Su historia me recordó al de miles de compatriotas, pues ella también ha pasado casi toda su vida en Estados Unidos.

Ha sido la única cliente que me ha preguntado, hasta el momento, el porqué de dedicarme a este negocio ("porque quiero capitalizarme para iniciar mi negocito", fue mi respuesta).

Cuando anduve haciendo el levantamiento de su propiedad, fuimos por todas las partes de la casa. Su cuarto era como un paréntesis entre todo lo demás. Había un olor a abuelita que inundaba todo el ambiente y todo era muy ordenado.

Me contó que su idea era vender ahí porque ya no era lo que antes. No se podía salir ni tener vida social en un vecindario tan transitado y peligroso. Se ha conseguido un terrenito en el interior del país y es ahí donde pretende construir su nueva casa, luego de vender esta.

Creo que le caí bien a Doña Rosa, porque también me ofreció la propiedad que tenía en el mar para que la levantara. Cosa que hice ayer.

Don Enrique.

Don Enrique es un señor de sociedad. Un señor mayor que se ha dedicado toda su vida al trabajo de empresario. Su casa en venta fue una que vimos con mi jefe, un día que andábamos ruleteando el sector.

Contacté con él de la manera más formal que pude, y hoy fue el día en que llegué a su casa para tomar fotos y platicar del negocio.

Resultó que platicamos de varias cosas: de sus nietos estudiando en el extranjero, de sus hijos, de sus antiguos amigos de toda la vida, etc.

Recorrimos aquella casa tan llena de recuerdos para él. Me mostró la piscina que otrora protagonizara eternas tardes de domingo en la que sus pequeños hijos, y luego nietos, disfrutaban sin parar. Ahora la feliz alberca lucía tapada por unas láminas, pero incólume al paso del tiempo, salvo ciertas manchitas que se van con una pequeña mano de limpieza, parecía decir: "estoy lista para volver a brillar".

Me mostró los detalles en que nadie se fija, como el muro a un lado de su propiedad, que le procura seguridad ante cualquier posible deslave. Este muro, como me cuenta, fue por su injerencia durante todo el proceso de construcción.

Pasamos por una sala donde había muchas fotos, de todas las épocas de su familia: en algunas lo podía reconocer, algunas décadas más jóven.

Caramba. Puedo decir que este señor tenía la rectitud en su mirada, en su hablar y en su forma de ser. Fue tan claro para mí hablar de negocios. Hasta permitió que explorásemos la posibilidad de alquilar la propiedad, siempre y cuando "se conociera a la muchacha" primero.

Estuvimos sentados en la terraza viendo los planos, sumando los metros que tiene de largo, ancho y frente la propiedad ("a pie", porque no teníamos calculadora a la mano). Entre los dos, corroborando los resultados de cada uno para ver que estuvieran correctos.

Vimos la ciudad desde su terraza, me mostró el volcán de S.V. a lo lejos y todos los edificios que circundan la propiedad, para reforzar el detalle de que "estamos bien ubicados, cerca de todo", lo cual es cierto.

Vimos pasar dos ardillas. Que hasta le pregunté si nunca se le habían entrado a la casa, a lo cual me respondió que no, que "son amigas". Hablamos de su natal Nicaragua, y hasta resultó que conocí a un par de sus nietas hace muchos años, en un curso de computación.

Su esposa se encontraba leyendo en la terraza familiar. Y también me contó que el domingo había pasado toda la tarde bajo la sombra del árbol de mango, leyendo en su jardín muy tranquilo.

Ahora quiere despedirse de su casa de tantos años, porque se ha hecho muy grande para él y su esposa. Dice que busca una casa siempre en el mismo vecindario porque le agrada el clima, solo que mejor una casa sin tantas gradas, de una sola planta.

Qué bien me cayó Don Enrique. Así quisiera ser yo cuando sea mayor. Talvez no lo pueda expresar del todo en este momento, pero qué bonita experiencia conocer una persona así.

Posted by: Humano at 16:56 | link | comments
la vida

Recuento de mis días

Creo que me estoy consolidando como un agente de bienes raíces. Podría decir que ya está pasando el tiempo de crisis que sufrí al inicio, cuando me estuve enfrentando a todos los temores que me asaltaban (como podrá notarse en anteriores escritos de este blog).

Ayer fui a la Costa a poner unos rótulos. En mi vehículo, con mi gasolina. Por un momento me pareció injusto haber gastado mi gasolina por ir a poner un par de rótulos. Además anduve recorriendo todo ese boulevard sobre el que se ubican los ranchos de playa, "cazando" todos aquellos que tuviesen un rótulo de venta o alquiler.

Luego partí hacia otra playa, a realizar un levantamiento que ya estaba pactado.

Llegué a la capital como a eso de las 3 p.m. y no había almorzado. Me fui a cortar el pelo y luego me compré una hamburguesa.  Alrededor de las 4:30 ya estaba en mi casa, terminando mi día.

Todo eso me parece chivo. El único y  "pequeño" detalle es que todavía no veo que se venda o alquile alguna de las propiedades que he levantado. Aunque puedo decir que no he perdido la motivación y el positivismo (el cual creo que Dios me lo inspira).

Debo confesar que ahora por la mañana iba con aquel pensamiento al trabajo que me decía que había sido injusto gastarme la gasolina yendo tan lejos, a un lugar en el que no sería tan productivo como en la capital.

Gracias al Señor, el jefe me llamó y me dijo que me reconocerían el gasto de combustible, que así sucedería en las ocasiones subsecuentes y, es más, que verían la posibilidad de prestarme un vehículo para que no ocupase el mío. Qué bueno.

Además, me dijo que me subirían el sueldo. Que no sabía en cuanto pero que sí lo harían, porque les parecía el grado de compromiso que había mostrado con la empresa  y porque les parecía el trabajo que estaba realizando.

Estoy agradecido con el Señor de que esto suceda.

Posted by: Humano at 16:32 | link | comments
la vida

Tuesday, January 16, 2007
Mi opinión sobre "los esclavitos"...

Defino como "esclavito" a aquella persona que le entrega su vida, su bienestar y su status social a una empresa que le da, a cambio de soportar presiones y obtener satisfacciones vanas (en comparación con la realización última del ser humano), buenas bonificaciones y prestaciones que el resto considera envidiables.

Yo me quiero ubicar en el otro extremo. En el lado de los emprendedores, de los aventados. En el lado de aquellos a los que no le importa el pasado, ni el qué dirán, ni tampoco si son el niño bonito de su Universidad, como para obtener algún tipo de ayuda o conecte que facilite empezar la vida empresarial.

De ese lado me quiero ubicar yo.

Por eso, no le haré caso ni a los temores ni a las voces de crítica, como la que hace poco recibí ( "a lo que te quedaste... a vendedor de casas").

Ayer recibí mi primer pago. Fueron $84.04 en efectivo. Me enorgullece decir que estoy aprendiendo a no trabajar por dinero, y que creo que nadie ha ganado tan poco de mis compañeros de Universidad. Lo cual no me importa, pero al menos me hace pensar que estoy siguiendo un camino diferente. Un camino en el que los sueños son más importantes que la remuneración económica. Un camino en el que la ayuda de Dios es determinante para triunfar.

Es un camino en el que puedo aplicar mi fe en Dios, como en ningún otro camino laboral. Lo seguro acá es que la bendición de Dios determinará mi éxito.

 

Posted by: Humano at 11:16 | link | comments
la vida

Tuesday, January 09, 2007
De decir "sí".... :´(

Vengo de decirle que sí a los dulces. La oportunidad empieza el primero de febrero... pero NO quiero.

Ya lo pensé bien y no estoy para estarme jodiendo la vida arriba de camiones, peor sin computadora para mí, en una oficina fea, sudando calenturas por algo que no vale la pena.

No me veo ahí!!!! Simplemente no me veo ahí!!

Y yo dije que sí, que me parecía interesante la oportunidad. Cuando la verdad es que la diferencia no es tanto en comparación con el "actual" sueldo que tenía en la empresa de teléfonos.

"Pero así vas a aprender distintas formas de trabajar, aprenderás de la experiencia diaria de andar visitando 200 tiendas" qué qué!!!!????

No quiero eso para mí. No quiero volver a sentir que me voy a estar jodiendo por un sueldo, no porque sea haragán sino porque cuando no me gusta algo, pues no me gusta.

Mañana he quedado de llevar mis documentos fotocopiados para que hagan el contrato. Pero talvez lo que haga sea llamar y renunciar antes de tiempo. No quiero trabajar así.

Posted by: Humano at 17:51 | link | comments
la vida

Recorriendo calles, buscando apartamentos

Son las 2:30 y me he dado una pausa en mi búsqueda de apartamentos.
La verdad que sí he apuntado varios contactos y anuncios de "se vende" / "se alquila"...

La idea original era que fuera de condominio en condominio, preguntando por el administrador. La táctica que ocupé fue un poco diferente, porque me puse a preguntar a los vigilantes por los teléfonos de las oficinas administrativas para concertar cita. Algunos me los dieron, otros no.

Recuerdo especialmente aquel vigilante en uno de los topes de la Escalón, arriba del redondel Luceiro, que hasta me dijo un "muy amable" al terminar nuestra pequeña plática, en la que me dió el contacto de una persona que vendía un apartamento y el de las oficinas administrativas de los edificios. Sin preguntarle me comentó que ganaba $87 a la quincena, pero que los vecinos le daban $20 más, llegando a ganar aproximadamente $240 al mes. Fue muy ameno.

Por el contrario, fue gracioso también encontrarse con un maistro de obra que, ante mis ojos (y perdón), pero quedó de tonto. Me pidió la tarjeta de presentación, se la dí. Le quise preguntar el nombre o los teléfonos de la empresa y me dijo que no se los podía, que tenía quince días de haber entrado a trabajar.

Vaya, cómo pueden algunas personas no pensar que quedan como estúpidas con respuestas así. ¿Qué le iba a decir yo? ¿Discutirle porque no me daba los datos verídicos?

Lo que sí me he dado cuenta es que se está dando un buen avance en la construcción, al menos en esas zonas. Hay apartamentos, creo yo, para todos los gustos. Si alguien se la quiere picar de vivir en la Escalón, bien puede hacerlo en uno de estos complejos, que me imagino habrá para todos los gustos.

Mi primer experiencia de haber entrado a platicar con otra colega, también fue interesante. Era una señora que tenía a su cargo todo el complejo, del cual solo tenía un par de unidades disponibles (una para venta y otra para alquiler). La idea de ella era de que lo mejor es independizarse para no compartir la comisión; me dijo que si trabajábamos, ella se quedaba con la mitad de la comisión total.

También fue a unos apartamentos que parecían viejitos, cerca de la Zona Rosa. Entré y me atendieron amablemente. Hasta me pasaron a conocer dos que tenían, uno para venta y otro para alquiler. Me pareció ver el tiempo retroceder, porque hasta el teléfono de la recepción era de disco, los baños de los apartamentos con bidet incluído y en colores distintos al blanco... algunos eran verdes, muy a lo dos décadas atrás. Las puertas de madera, el mobiliario y los acabados, en fin, todo me decía cómo eran los edificios antes. Cuando la ciudad casi topaba por ese sector.

Para empezar el día, me hablaron de la oportunidad de los dulces. No pude decir que no me interesaba; es más, yo creí que me diría que porqué ya no me había comunicado, pero fue al revés: se disculpó por no haberme podido dar la oferta antes y me dijo que me esperaba ahora en su oficina. Yo le agradecí y le dije que ahí estaría un poco después de las seis.

Ya luego he pensado que talvez me deba dar una oportunidad de volver al mundo corporativo. No es que le tenga temor a la incertidumbre, sino que también podría realizar una jugada maestra, al capitalizar más despacio pero seguro, manteniendo mi nivel de gastos, mientras mis ingresos aumentan. Podría ahorrar para comprar una propiedad y darla en arrendamiento o revenderla, y así empezar mi carrera en bienes raíces.

No digo que no se sienta bien haber logrado tantos teléfonos, que representan esperanzas de negocios. Se siente muy bien. Pero bueno, he sentido de Dios que no me preocupe, que él está a cargo.

¡Cómo es el corazón! O el amor. Pero resulta que ahora a la hora de almuerzo, como iba por un camino cercano al trabajo de mi novia, pensé en llamarle para que almorzáramos juntos.

Todavía tenía el pensamiento en la cabeza, cuando me cayó un mensaje de ella al celular. Y entonces, le hablé también, cuando me dijo que estaba en una gasolinera cerca de su trabajo, y era justo donde yo pasaría...

Ahora que me acuerdo, esa calle tiene un atajo, que yo ya no pude tomar porque no me acordé a tiempo de su existencia. De haberlo hecho, muy probablemente, cuando hubiera contactado por teléfono con ella, ya hubiera pasado de la gasolinera.

Y todavía recuerdo que pensé el porqué no lo alcancé a tomar...

Bueno, así va mi día.
También, entre otras cosas, le mandé la carta al señor de Unilever.

En el momento que la envié me sentí tan humano, tan que no me tendría que preocupar por el resultado porque estoy en las manos de Dios.

Posted by: Humano at 12:55 | link | comments
la vida

Monday, January 08, 2007
Enfrentado los temores cara a cara.

Mañana cumplo una semana de estar en el nuevo trabajo.

Ha sido una experiencia dura enfrentarse a los miedos, principalmente el que causa la incertidumbre de no tener un ingreso fijo.

Si todavía recuerdo como exploté el jueves pasado, creo. Fue tan grande que tuve que gritar "Por la gran P&%$!! vale v/&%$!!!!!!"... de la gran presión que sentía. Era como si muchos porqués se juntaran y me atacaran al mismo tiempo. Sentí que no podía resistir.

- ¿Porqué dejé el trabajo seguro?

-¿Porqué dejé el salario seguro?

-¿Y si se te acaba lo que tenés en el banco?

Todo esto se me venía a la mente.

El viernes, me pude ver reflejado en lo que alguna vez fue mi forma de pensar. Una de las compañeras que estaba con nosotros no soportó más y se echó a llorar, porque el jefe le había vedado un proyecto que ella decía tener segura la comisión. Aún recuerdo sus palabras:

"Yo no me maté estudiando para que me manden como prostituta a la calle, a ver qué consigo (refiriéndose a las casas)"

Me acordé cuando pensé en Unilever que mi título no valía mucho ahí. Un pensamiento inmaduro el que tenía.

No sé porqué... pero no es que haga de menos mi título o algo así. Pero no veo porqué el título me va a impedir probar caminos que no cualquiera tomaría, como este de los bienes raíces.

Aunque está teniendo un costo algo extraño, porque mi mamá no ha sido la misma conmigo, desde que el viernes confirmó, cuando me vió con la camisa de la empresa, de que trabajaba donde trabajaba.

De hecho me dijo que no me pusiera al nivel de las personas que no sacan una carrera y toman opciones como esas. Pero yo no pienso así, yo solo pienso en las probabilidades de ser exitoso buscando la independencia financiera.

¿Qué tal si me sale un buen negocio? ¡Cuánto quisiera poder avanzar en capitalizarme de un modo que no podría conseguir siendo un "empleado normal"!

Quisiera encontrar esa llave que abre la puerta de los bienes raíces.

Hoy me siento tan tranquilo... a propósito, hoy tendría que escribirle al "señor vicepresidente de recursos humanos de Unilever" pero no me siento como que quiera hacerlo. No sé... es extraño si he considerado mi sueño esa empresa.

Pero es como digo: esta oportunidad de los bienes raíces representa el extremo opuesto, la opción "B" que es igualmente valiosa que la "A" en mi escala de valores.

La opción de capitalizarme para convertirme en empresario y generar empleos, me es tan valiosa como la opción de ser un buen profesional en Unilever y hacer carrera dentro de la empresa.

Pero claro, no es que Unilever me vaya a definir como ser humano, persona o profesional. No se trata de que no soy exitoso porque no estoy en Unilever. Creo que ya hace un tiempo que he dejado de rendirle ese tributo a tan buena empresa, pero que no puedo considerar que me vaya a definir, que me vaya a dar una razón de ser. Creo que ser libre de esa atadura, también me ha permitido ver más relajadamente la opción en la que estoy hoy.

¿Cómo se escribe una vida exitosa? Anhelo encontrar ese camino en la vida, con todo mi corazón. Y sé que tendré a Jesús de mi lado para ayudarme. Amén.

Posted by: Humano at 15:49 | link | comments
la vida

Tuesday, January 02, 2007
8 razones para no haber dejado mi trabajo anterior.

He querido hacer un listado de los pensamientos que se me venían a mi mente, cuando pensaba en la renuncia que presenté a mi antiguo trabajo. Un trabajo tradicional, con un ingreso fijo y prestaciones, etc.

 

1. Por el ingreso seguro al final del mes.

2. Por el seguro médico privado (nada de irse a meter al seguro social).

3. Por el parqueo seguro, dentro de la empresa.

4. Por el "nombre" de estar haciendo "carrera" dentro de una "buena empresa" (buena=grande)

5. Porque no trabajaba sábado.

6. Por las dos horas de almuerzo.

7. Porque no podría pasar fuera de la oficina esas dos horas de almuerzo.

8. Porque, últimamente, no pagaba por el almuerzo.

 

Pero si lo hice fue porque seguí mi corazonada que me decía que podía hacerlo, y probarme a mí mismo que podría llegar a desarrollar mi sentimiento emprendedor. Primero Dios.

Creo que esta es una mejor escuela de la vida, donde puedo forjarme como emprendedor. Como un cazador de oportunidades, siempre que el Señor me acompañe. Como será. Amén.

 

Posted by: Humano at 16:41 | link | comments
la vida