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Ayer fui a esta compañía, a entrevistarme con el que sería mi jefe.
Resultó ser otro fresoncito, del tipo de persona que uno humildemente se pregunta cómo es que puede estar en una posición de mando. No es que tenga el ánimo de criticarle, pero este tipo exhalaba altivez por todos lados.
Con mucho gusto me hubiera levantado de la silla para volver a mi auto y dar por terminado el asunto, pero seguí. De paso, creo que ya tenía referencias de esta persona de parte de un ex-compañero que tuvo la desgracia de ser subordinado de este tipo. No estoy seguro que este mismo sea, pero la descripción que mi ex-compañero me dió hace tiempo pegaba bastante.
Al llegar, como me dijeron que lo tenía que buscar, pues fui y me autopresenté, y me dijo que le esperara en recepción. Al rato, llegó y pasamos a su oficina. ¡Qué oficinas! eso parece un hospital, todo blanco. Y eran las seis de la tarde, y todas las personas dale que dale a la computadora, como que no tuvieran vida propia. (No quiero criticar, porque depende de si le hayan verdadero gusto en hacer eso, que yo creo que sí).
Empezó la entrevista con una plática sobre mi currículum. Me pareció que talvez ya saben de la mentira y me hizo un comentario sobre que él conocía a varias personas en el departamento de la empresa para la cual supuestamente estoy trabajando. No respondí nada y platiqué de mi "actual" empleo cual si lo estuviera desempeñando.
Luego, fueron tres preguntas del tipo "te quiero probar"... OK, está en su derecho. Así que la primera la respondí bien, la segunda no pude, y la tercera, en la que tenía que interactuar con él para llegar a una respuesta, pues llegué, pero ahí sí este muchacho se dió el taco de engreído: las cuentas las tenía que hacer en la cabeza, cuando le pedí prestada la calculadora que tenía enfrente, me la negó, y hasta como que disfrutaba el pedir la respuesta exacta.... ¡por favor! Talvez, en lugar de decirle "Licenciado", esperaba que le dijera "su majestad".
Para no mencionar que comenzó a cerrar sus programas en la laptop y a guardar todo, aun cuando la entrevista no estaba terminada. Una falta de respeto, muestra de la pequeñez espiritual de este especimen viviente.
En fin, ahi que le quede. Dos veces y con topping... De paso, creo que talvez me la dejó ir sutilmente cuando me dijo que les tuviera paciencia, que me llamarían para una entrevista con el jefe de él.
En base a mi experiencia que tuve en una fábrica de camisas, eso de "tener paciencia" es igual a "no sigues en el proceso".
Ahora he aplicado a unas posiciones en una empresa de automóviles, a ver qué tal me va.
